En enero pasado publiqué un post
en el que hacía ver mi interés en que nuestra querida Ruca recibiera (¡al fin!) el nombre de nuestro fundador. Y terminaba ese post diciendo que había que
moverse pronto porque más temprano que tarde intentarían vender el nombre del
Monumental al mejor postor. Bueno, ese momento ha llegado y debemos saber cómo
enfrentarlo.
Lo primero, me parece, es entender que Blanco y Negro no sólo está en su legítimo derecho a buscar formas alternativas de ingresos económicos, sino que además es su deber hacerlo. Por otro lado Mackenna ha esgrimido como razón el
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vía Twitter