Más de 12 horas han pasado de la muerte de Chamaco y aún no logro reponerme del impacto. No lo vi jugar, pero he gozado de su legado y he sabido reconocer su aporte. Por lo mismo, pienso que Colo-Colo debió hacer más que el envío de la tradicional corona de flores o el luto un día de partido: a Chamaco lo debímos haber velado en el Monumental.
Históricamente algo raro ha habido en la relación entre los jugadores y los dirigentes de Colo-Colo (es inconcebible que el Monumental tenga ese nombre -como tantos otros estadios en el mundo- y
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