Vi cuando el año 2000 Colo-Colo contrató a Arturo Sanhueza y al poco tiempo lo cedió a Everton. Vi cuando retornó el 2005 y me alineé con Mirko en la defensa por la permanencia de este interesante volante de contención. Vi como con Meléndez el 2006 armó una sólida dupla en el mediocampo, logrando actuaciones memorables en un equipo que desplegaba un juego imposible de dejar de añorar. Lo vi ser tetracampeón, lamenté que producto de una suspensión no pudiera ver uno de los partidos finales al interior del estadio, y lo aplaudí cuando entró a dar la vuelta olímpica.
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