A Diego Cagna se le pueden hacer muchas
críticas, y me parece que con el tiempo irán apareciendo otras nuevas para
endosarle. Sin embargo, si algo hay que reconocerle es que fue capaz de iniciar
una profunda renovación del camarín dando inicio a una nueva etapa en la
gloriosa historia de nuestro Club.
Esto no ha sido fácil. Nadie dijo que lo sería. De hecho, la sucesiva rotación de técnicos era una clara demostración de lo complejo de esta renovación. El problema es que quienes han estado a cargo de materializar estos cambios no han contribuido a simplificar el tema.
El primer responsable de esto es el DT, cuyas formas utilizadas para dar cuenta de sus decisiones han carecido del tacto necesario en un plantel lleno de caudillos. Concuerdo con Cagna en que había que prescindir de jugadores que a estas alturas aportaban más tensiones que fútbol al plantel (Sanhueza, por ejemplo), pero no me parece que esto haya tenido que ser de forma tan displicente con la trayectoria e influencia de esos profesionales. Es más, creo que el ninguneo a los referentes del camarín incidió fuertemente en la farra del título 2010. En fin, lo que quiero decir es que por muy de baja que quisieran dar a algunos jugadores, había que tener respeto por ellos. No es posible que a Prieto se le informe que no será titular una vez iniciada la pretemporada, que Meléndez pase de ser titular a no citado, o que Macnelly se entere por la prensa que no está en los planes del DT. Eso, en cualquier otro trabajo, estaría en el límite del respeto por la dignidad y los derechos laborales de las personas. Aquí, no debería ser muy distinto.
Ahora, con todo lo importante que es el rol de Cagna en este asunto, la responsabilidad final reside en la parte alta de Blanco y Negro. Ellos permiten (si es que no estimulan) la indiferencia que el técnico expresa hacia la situación de algunos jugadores. Avalan o se hacen los ingenuos cuando gran parte de los refuerzos son del mismo representante que el del DT, son sus amigos, o simplemente no tienen un pasado futbolístico que justifique su incorporación a un equipo que hace rato nos vienen prometiendo que se construirá para pelear afuera. Finalmente, es su incapacidad negociadora la hace que nuestro plantel, habiendo tenido casi un mes de vacaciones, comience la pretemporada con jugadores que no la terminan y sin otros que se integran a medio camino.
Han sido un parto este comienzo de año y esta suerte de transición en la que estamos inmersos. Lo importante es que quienes están a cargo de esto tengan conciencia de que los cambios no deben ser sólo cosméticos, sino que deben apuntar a la construcción de sólidas bases de un plantel que genere frutos de manera permanente. Ojalá lo logren, aunque quizás para eso deberíamos tener una institucionalidad moderna, con mirada de largo plazo, y con el foco puesto en las personas, pero pedirle eso en estos momentos a Blanco y Negro parece ser un despropósito.
vía Twitter




exelente articulo
No solamente tus articulos me representan en cuanto a mi sentir como defraudado hincha albo. Ademas, tienen el (gran) merito de estar escritos de forma seria y con un castellano de calidad !
Podria estar en desacuerdo (no ha sido el caso) con lo escrito pero leer un articulo bien redactado se ha hecho tan raro que da gusto.
Gracias y continua con tanta calidad expresando el sentir de muchos colo colinos.
Joaquin
¡Gracias!
Muchas gracias, Joaquín. La verdad es que esa es un poco la idea de este espacio: hablar y debatir de forma seria y respetuosa sobre los temas de una institución tan querida por un gran número de chilenos.
Espero sigas visitando el sitio, y que independiente de si estás de acuerdo o no con lo que expreso, te parezca bien planteada mi posición.
Saludos,
Pablo.