Comparto con ustedes la interesante y desapasionada columna de Sergio Gilbert publicada hoy en El Mercurio, titulada "Astengo, sin basurilla de por medio " y que trata sobre el actual momento de Colo-Colo y su técnico:
La radiografía colocolina actual está llena de basurilla que impide ver el fondo del problema por el que hoy pasa el equipo de Fernando Astengo. Los comentarios desafortunados de Claudio Borghi -quien se ha caracterizado por decir una sarta de estulticias que sólo reflejan su constante lucha por el protagonismo-, los chistecitos de parte de uno de los accionistas mayoritarios de Blanco y Negro, y la apasionada e irreflexiva reacción de parte de los hinchas ante una derrota inesperada, han imposibilitado el debate sobre las carencias futbolísticas que presenta el equipo albo.
Colo Colo, desde el punto de vista técnico-táctico, está imbuido en un proceso de ajuste. Es cierto. A estas alturas, y aún a pesar del ingreso de nuevos protagonistas en la cancha, se supone que Astengo ya tendría que haber superado esta etapa, considerando que ha tenido tiempo -con una intertemporada de por medio- para construir la base de su pensamiento futbolístico. Pero no se puede dejar pasar por alto que el entrenador albo gastó parte de sus primeras semanas al mando de Colo Colo en dar pruebas de suficiencia y, lo que no es menor, luchando contra la sombra de un período precedente exitoso en lo que a títulos locales se refiere.
Astengo se ha revelado como dueño de las decisiones sólo en las últimas semanas, desde el momento en que enunció públicamente su visión en la constitución del dibujo táctico por el cual él opta como principio y que se atrevió a exponerlo sin dobleces en la cancha.
El error, por cierto involuntario, es que el entrenador de Colo Colo no ha tenido la capacidad de transmitir adecuadamente lo que implica el conjunto de sus determinaciones.
Ello porque que juegue con línea de tres en la zaga, que apueste por dos volantes centrales, que prefiera dos creadores en el mediocampo (sacrificando con ello un delantero neto), no son en sí mismas decisiones que impliquen menor volumen ofensivo que en las épocas pretéritas, sino que apuntan a lograr un equilibrio futbolístico que pocas veces alcanzó Colo Colo de la mano de "Bichi".
En muchos aspectos, Astengo incluso es más arriesgado que Borghi. Y más ofensivo. Basta ver que su zaga está compuesta por dos laterales -Figueroa y Salcedo o Cereceda- que aún no dominan el concepto de la subida escalonada y que, como tal, permanentemente dejan a Colo Colo con su línea de cuatro convertida en una escuálida defensa de dos (de ahí la importancia que adquiere que haya otro volante central, aparte de Sanhueza).
No es todo. Con la presencia de una dupla de creadores -Jorquera y Torres- y las puntas bien asignadas a los laterales, el equipo albo ha producido en todos sus partidos de lo que va del Torneo de Clausura -incluidos el empate ante Palestino y la derrota ante Rangers- una cantidad de ocasiones de gol, porcentualmente hablando, inmensamente superior a la media de los equipos de Borghi, con la gracia de que éstas involucran a más jugadores (con el DT argentino, el peso se lo llevaban las individualidades).
¿Significa todo ello que Astengo no tiene mayores problemas que resolver?
No. Los tiene. Aún no logra que Salcedo entienda que el fuelle y las ganas no sirven de mucho si no finaliza bien las jugadas que él mismo se crea. Todavía le falta enseñarle a Jorquera que su mayor aporte es metros más atrás, y no en paralelo a Torres. Tiene que construir en mejor forma, también, el circuito alrededor del colombiano, quien tiene una gracia que es un tesoro futbolístico: el manejo fácil de ambos perfiles, cualidad que hasta hoy sorprende a sus propios compañeros a la hora de hacer el pase final. Debe insistir en la responsabilidad que tienen Gazale, Fierro y Barrios en finiquitar bien cuando están -como han estado en los últimos partidos- de cara frente al arco, dominando la jugada.
Son las tareas pendientes de Astengo en la quizás demasiada larga etapa de la reconstrucción colocolina. Esa que debe terminar por destruir un mito para crear una realidad.
vía Twitter



sadsda
Me parece bien, ojala lo lean varios y se den cuenta que los problemas que puedan haber no radican en Astengo, no por perder un partido se le puede comenzar a querer echar altiro... asi no somos