Más de 12 horas han pasado de la muerte de Chamaco y aún no logro reponerme del impacto. No lo vi jugar, pero he gozado de su legado y he sabido reconocer su aporte. Por lo mismo, pienso que Colo-Colo debió hacer más que el envío de la tradicional corona de flores o el luto un día de partido: a Chamaco lo debímos haber velado en el Monumental.
Históricamente algo raro ha habido en la relación entre los jugadores y los dirigentes de Colo-Colo (es inconcebible que el Monumental tenga ese nombre -como tantos otros estadios en el mundo- y no se llame David Arellano). Cuando están vivos, a las exfiguras se les da un poder desproporcionado, pero cuando fallecen tienen un homenaje standard que no necesariamente se condice con la relevancia que cada uno tuvo en la construcción de la historia colocolina.
Da bronca ver a ex jugadores figuretis que se creen más grandes que la institución pasearse por todas las instalaciones del Cacique cual si fueran emperadores, y ver cómo se les soportan las pataletas para que no se taimen, mientras que a otros también ex jugadores emblemáticos, pero humildes y de bajo perfil no se les da la importancia que tienen (¿sabían, por ejemplo, que Chamaco ayudó a perseguidos políticos durante la dictadura a salir del país? Porbablemente no, él no era de andar pregonando sus virtudes).
Quienes hayan leído otros post míos, sabrán que no tengo especial tendencia a glorificar a los jugadores. Pero intento ser una persona agradecida, y no puedo menos que lamentar que el aporte, el talento, la generosidad y la humildad de Chamaco no tengan un reconocimiento a la altura de él. Si fueramos un país, el de Francisco Valdés debería ser un funeral de Estado.
Si el paraiso existe, en él junto a Arellano debe estar descansando ahora nuestro Chamaco. Se lo merece.
Una y mil veces, ¡Gracias Chamaco!

vía Twitter
Que razón tienes. Si estuviesemos ...
Que razón tienes.
Si estuviesemos en Argentina, hubiese habido luto nacional. Los chilenos parece nos olvidamos fácil, de las miles alegrias que nos entregan nuestros idolos.
Esperemos que desde arriba, cuide nuestra preciada institucion, Deportivo y Social. Junto a otro gigante como el Sr. David Arellano.
Grande Chamaco, por siempre en el corazon de Colo Colo.
El valor de la tradición
Creo que el tema pasa por valorar la tradición, de lo que Colo-Colo tiene harto. Bastante se ha hecho con el Museo y con el Tour que ahora se planea, pero estos errores no deben cometerse.
Pero bueno, este es el primer ídolo que fallece con Blanco y Negro administrando a Colo-Colo... habrá que esperar al próximo para saber si aprendieron la lección.
Saludos...