
…Y debutó Cagna, el sexto técnico consecutivo que se sienta en la banca de Colo-Colo habiendo dirigido máximo a un equipo profesional en toda su carrera, el que por cierto no contaba ni con la presión y ni las exigencias del Eterno Campeón.
A la luz de los resultados, dudo que en Blanco y Negro alguien pueda pensar seriamente que ese criterio de selección sea el correcto. Claro, pueden darle el palo al gato, que los astros se alineen y que Colo-Colo haga una campaña espectacular a nivel local e internacional, pero aún así, ¿de verdad alguien cree que los requisitos actualmente exigidos para dirigir al Cacique son los adecuados?
Intuyo que los directores de la concesionaria jamás han armado un perfil futbolístico del técnico para nuestro equipo. No, me parece que lo de ellos es más reactivo que proactivo: revisan los CV de algunos entrenadores que aparecen en la prensa, a éstos les suman otros que les mandan ciertos representantes, y luego ven cuál calza mejor con lo que ellos están dispuestos a pagar. Con los que satisfacen esos requerimientos arman una terna en la que pueden caber juntos nombres como Borghi, Acosta, Carrasco, Pellicer y hasta el peineta Garcés. El problema es que nadie se pregunta cómo quieren que juegue Colo-Colo, si lo prioritario será dar tiraje a la chimenea o fortalecer el primer equipo en base a refuerzos, si prefieren un técnico resultadista u otro que fomente el espectáculo, o si prefieren iniciar un proceso de mediana o larga duración antes que lograr triunfos inmediatos. No es que las opciones antes indicadas sean excluyentes, pero hasta ahora no he escuchado a ningún director pronunciarse respecto de cuál de ellas le gustaría que primara como visión de futuro para el Cacique.
Las instituciones serias se proyectan en el largo plazo y no cambian sus objetivos por cada crisis que les toca enfrentar o por los cambios que se producen a niveles de jefatura (técnica o gerencial). Lamentablemente hoy Colo-Colo es administrado por una empresa que carece de una planificación estratégica y que tiene como único norte generar más y más dinero con el foco puesto siempre en el corto plazo lo inmediato. Sólo así uno puede entender que contraten a un técnico que tiene la mente puesta en partir a Boca apenas tenga un éxito importante, o a al que despedirán sin hacerse responsables de su llegada si algunos resultados no se le dan a la brevedad.
Es imposible que logremos resultados distintos a los que hasta ahora hemos conseguido si no variamos la forma de hacer las cosas. Persistir en prácticas y criterios que han demostrado ser inútiles a nuestros objetivos es tozudez, y no darse cuenta de ello es miopía. Ojalá que el directorio de Blanco y Negro madure rápido y comience a planificar seria y profesionalmente el futuro deportivo de mediano y largo plazo de Colo-Colo, porque un equipo grande como el nuestro no merece ser administrado por una empresa de mentalidad pequeña como la que actualmente lo hace.
vía Twitter




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