Si bien
son los temas polémicos los que salen más fáciles de escribir y tienen mayor lectura, cada cierto tiempo aparecen textos que resaltan iniciativas
positivas y nos recuerdan a personajes que pese a que por distintos motivos han
sido empujados al olvido, su trayectoria (profesional y humana) impide que permanezcan
ahí.
La columna que hoy comparto con ustedes pertenece a éstos últimos. Fue escrita por Edgardo Marín, un eximio conocedor de la historia de Colo-Colo y del fútbol chileno, y publicada en El Mercurio el día de hoy. Su título es “Gente buena” y el contenido es el siguiente:
(Leer más)
vía Twitter
Más de 12 horas han pasado de la muerte de Chamaco y aún no logro reponerme del impacto. No lo vi jugar, pero he gozado de su legado y he sabido reconocer su aporte. Por lo mismo, pienso que Colo-Colo debió hacer más que el envío de la tradicional corona de flores o el luto un día de partido: a Chamaco lo debímos haber velado en el Monumental.